El mercado de la construcción es uno de los mayores incentivos para aquellos que diseñan y fabrican equipamiento de limpieza de suelos profesional.

Arena, cemento, polvo, yeso solidificado, tierra, clavos, serrín, restos metálicos y material sobrante de trabajos eléctricos o de fontanería, como cables y tuberías, son ejemplos de algunos de los materiales que quedan en la obra una vez los operarios se van a casa. El polvo y los residuos originados durante la construcción se asientan en el suelo y son especialmente difíciles de gestionar, ya que estos depósitos varían en forma, peso y cantidad.

La zona de la obra, tanto si hablamos de edificios en construcción, como de reformas de instalaciones existentes, como casas, edificios de apartamentos o almacenes, es un lugar muy interesante para que un fabricante pueda hacer pruebas de barredoras u otro equipamiento de limpieza.

Además, las constructoras tienen muchas razones para mantener el lugar limpio de manera regular, por lo tanto, hay un continuo aumento de la demanda de máquinas de limpieza de alto rendimiento con las características apropiadas para estas situaciones.  

  • En primer lugar, tener a mano una máquina de limpieza de suelos es un asunto de salud. Los restos de obra, o para ser más precisos, la suciedad de “demolición y reconstrucción” según se define en la normativa italiana DPR 380/01, suele contener partículas sólidas de varias dimensiones, que se crean al moler mecánicamente ciertos materiales. Estas partículas pueden potencialmente contener fibras minerales artificiales, polvo fino de madera, polvo de sílice, cemento, asfalto, alquitrán y otros productos como pegamentos y adhesivos. Los operarios, por tanto, sufren el riesgo de inhalar esta peligrosa mezcla de partículas, lo que puede resultar en el desarrollo de enfermedades respiratorias. Por este motivo, llevar equipamiento de seguridad y mantener un entorno limpio se convierten en factores importantes de prevención y salud.
     
  • Unas herramientas efectivas de limpieza además ahorran tiempo, esto significa un ahorro económico y cuando se necesita limpiar entre una fase de la obra y la siguiente, la máquina apropiada puede ayudar a que esta transición entre fases sea fluida y por lo tanto el calendario se mantenga. Por ejemplo, no se puede poner un suelo si la superficie no está completamente limpia, sin restos ni polvo.
  • Si la construcción tiene lugar después de una demolición, eliminar el polvo y los restos generados por ésta puede ser especialmente difícil. Por tanto, es importante disponer de las herramientas adecuadas y de un programa de limpieza definido para controlar correctamente la cantidad de polvo en la obra.
  • Limpiar correctamente el lugar una vez terminada la obra es vital para crear una buena impresión a compradores potenciales. También facilita la instalación de equipamiento o muebles necesarios para el uso final del edificio, por ejemplo, líneas de producción, oficinas o almacenes.

 

¿Qué características hacen que una barredora sea efectiva en la limpieza de obras?

Para mantener una obra libre de polvo, es necesario usar una barredora de suelos profesional. Como la mayor parte de las tareas de limpieza serán en interiores, una máquina a baterías o libre de emisiones es más apropiada para este uso.

Las características más importantes a tener en cuenta son la robustez de la barredora y la calidad de su sistema de filtrado. Una aspiradora potente es esencial en una obra, ya que asegura una recogida completa del polvo fino, evitando que se levante y se disperse en el aire según avanza la barredora. No obstante, sin un filtro efectivo, hasta la aspiradora más potente será incapaz de controlar el polvo. De hecho, el factor más importante es el filtro que separa a las diferentes marcas y modelos de barredoras, y por eso deben elegirse con cuidado según el uso y los requisitos del usuario. Tanto en una obra, como en uso doméstico, como en uso industrial, es esencial que el filtro de la barredora esté hecho de material de calidad y que sea del tamaño apropiado para atrapar partículas de polvo de varios tamaños, garantizando un flujo de aire correcto a lo largo del tiempo.

El polvo levantado por la máquina, especialmente el polvo fino, debería acabar en la cesta, y no de vuelta al aire. Un filtro profesional como el filtro Eureka Multipocket® hace exactamente esto: controla el polvo sin quedarse atascado.